martes, 21 de octubre de 2008

Sabiduría Financiera


Explorando el concepto bíblico de la esclavitud económica

por Cash Luna


La mayoría de las personas pasan diariamente de ocho a doce horas trabajando para ganarse el sustento; invierten más tiempo en la oficina que en la iglesia o con la familia. Pero no saben lo que Dios dice acerca de administrar los ingresos que obtienen a través de su esfuerzo. Por ello, es necesario hablar de las finanzas a la luz de la Palabra; quizás no sea tan emotivo, pero sí muy edificante.
Mucha gente no sabe en qué orden ir haciendo los bienes en su vida. Hay jóvenes que lo primero que adquieren es un carro del año, en vez de invertir su dinero. Ignoran que a los 4 años ese carro se devaluó a la mitad del precio original, y que por él pagaron, sumando los intereses, el doble. Invierten su dinero en cosas que pierden valor y después se preguntan por qué Dios no les añade bendición.
Nosotros debemos educar a nuestra conciencia para que no nos deje cometer ese error. El Espíritu de Dios, quien nos unge con su poder, también nos da la inteligencia para administrar los bienes. La sabiduría te puede ayudar a prosperar mucho, pero la falta de ella te deja pobre. Shakespeare decía: “La gente que vive comprando bienes superfluos, llega a tener que vender los bienes necesarios”. Si sigues el camino de la sabiduría y el dominio propio, llegará el día que tendrás con qué comprarte lo que quieras; pero si te apresuras, pronto te endeudarás. A mí me gusta entrar a las tiendas y ver todas las novedades que ofrecen y que no necesito.

¿En qué debo invertir primero?

Quiero mostrarte en la Biblia el orden de cómo debes hacer tus bienes. Proverbios 24:27 dice: “Prepara tus labores fuera, y disponlas en tus campos, y después edificarás tu casa.”
Según la Escritura, primero debes invertir en tu negocio y luego en tu casa. Una persona me dijo en una ocasión: “Pregúntale a tu esposa qué quiere primero, si casa o negocio; si ella te responde como lo haría una mujer comúnmente, te dirá que una casa”. Cuando hice esta pregunta a Sonia, mi esposa, ella me respondió: “El negocio”. Y así fue como invertimos primero en nuestro negocio (el cual tuve antes de pastorear tiempo completo), ahorramos por años las ganancias de éste, y construimos después, sin deudas, nuestra casa.
La mayor parte de la gente prefiere adquirir una casa primero, porque tienen miedo de quedarse sin un lugar donde vivir, y de no tener que heredarle a sus hijos. Si tú quieres ser una persona productiva, debes perder el miedo a invertir, o bien con todo y éste, hacerlo.
La Biblia nos enseña que antes de invertir el dinero en comprar o construir una casa, debemos invertirlo en un negocio que produzca utilidades, con las cuales adquirir esa casa. Dios quiere que hagas producir los recursos que el te dio. Si Él te da cinco talentos, Él espera que produzcas otros cinco.
Muchos han deseado tener su negocio propio y nunca llegan a iniciarlo. La razón es que han invertido todo su dinero en una casa. Piensan que invertir en un negocio es un riesgo y por eso nunca se atreven a iniciar uno; pero, ¿quién les dijo que comprar una casa no es un riesgo? Si la compran en una mala ubicación, puede perder su valor inicial. Además, cuando se ven en una época de crisis, no pueden tomar esa casa y venderla en partes; no puede vender el garaje, o el cuarto de servicio, ni un solo ladrillo por aparte. Por otro lado, hay quienes compran la casa a crédito pagando altos intereses, sin darse cuenta que ahorrando ese dinero por el tiempo que pagaron la deuda, podrían haber adquirido una mejor.
Con esto no estoy diciendo que sea malo comprar o construir una casa, sólo que es mejor tener antes un negocio que produzca, y comprar después no sólo una casa, sino varias. Lo que está mal es el orden para hacer las inversiones.
Si tú eres un profesional, invierte primordialmente en el aprendizaje, porque tú te ganas la vida con lo que sabes. Incrementa y actualiza tus conocimientos y tu valor crecerá también. Si creces en sabiduría, prosperarás.
Los ejecutivos de hoy no se contratan por lo que saben solamente, sino también por la velocidad que tienen para aprender lo nuevo. Si no quieres estudiar y actualizarte, estás en camino al fracaso. Jamás debes vivir para el presente, sino pensando en el futuro.

La Palabra de Dios en Proverbios 27:23 dice: “Sé diligente en conocer el estado de tus ovejas, y mira con cuidado por tus rebaños porque las riquezas no duran para siempre; ¿Y será la corona para perpetuas generaciones?” Dios no le está hablando aquí solamente a pastores espirituales, sino que también a pastores agrícolas, a una persona que cría ovejas. Estos pastores son los empresarios de hoy y podríamos decir que las ovejas son los clientes.

1 comentario:

LASER GRAFIX JORGE dijo...

Cash luna eres un falso profeta.el Señor te reprenda.